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Asociaciones ecologistas denuncian la repoblación del monte de Lozoyuela
Jun 03,2008 00:00
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Las repoblaciones previstas en Lozoyuela por la Consejería de Medio Ambiente deteriorarán gravemente una superficie en buen estado de conservaciónLas repoblaciones que
la Comunidad de Madrid tiene previsto realizar en el Monte M- 2008, situado en
el término municipal de Lozoyuela, en la ladera norte de la Sierra de la
Cabrera, denominada El Espaldar supondría un grave deterioro de la vegetación
potencial de la zona. La actuación prevista afecta a una superficie de 260 ha.,
y las especie a utilizar Pinus pinaster, Quercus ilex y Juniperus
oxycedrus, sin especificar los tantos por cientos. Corológicamente esta
zona se encuadra dentro de la Provincia Castellano Ibérico Leonesa, Sector
Guadarrámico, Subsector Guadarramense. Tres grandes asociaciones vegetales se
encuentran presentes en el Espardal: El encinar carpetano (Junipero oxycedri _
Quercento rotundifoliae), el robledal de rebollos (Luzulo forsteri –
Quercentu pyrenaicae) y las fresnedas (Querco – Fraxinetum angustifoliae). Los encinares
carpetanos se localizan en las zonas más soleadas y secas, donde el suelo es
más pobre o inexistente a causa de los afloramientos graníticos. Estos
encinares presentan una zonación atípica, puesto que se encuentran por encima
del piso que ocupa el robledal, llegando a constituirse como la vegetación
potencial. Estos bosques de
encinas están dominados por la especie (Quercus ballota) y el enebro de
la miera (Juniperus oxycedrus) acompañados principalmente por la jara
pringosa (Cistus ladanifer) y el cantueso (Lavandula stoechas subsp.
pedunculata ), que llegan a formar asociación en aquellos lugares más decapitados
y antropizados. Los melojares (Luzulo
forsteri – Quercentu pyrenaicae) constituyen otra de las formaciones
vegetales potenciales. Estos tienen mayor exigencia publiométrica que los
anteriores bosques, ocupando el piso supramediterráneo, aunque en este caso, se
hallen por debajo de la formación mesomiditerránea, donde compiten por el
espacio con la fresneda, gracias a la existencia de una hidromorfía permanente
o temporal. El encharcamiento de
estas vallonadas hace que la fresneda (Querco – Fraxinetum angustifoliae)gane
terreno, aunque comparta espacio con sauces, chopos y otras especies
hidrófilas. El abandono paulatino de parcelas dedicadas a la ganadería y la
ausencia de talas están contribuyendo a esta expansión. La regeneración natural
que está experimentado la zona desaconseja cualquier tipo de actuación, ya que
esta se está produciendo de forma muy rápida, e introducir especies propias o
alóctonas de este u otros ecosistemas, como el pino resinero (Pinus pinaster)
lo único que ocasionaría sería una momentánea ralentización de las formaciones
vegetales existente en el lugar. La existencia de Pinus
pinaster en esta zona es producto de cultivos, aunque tenga apariencia de
espontáneas. En concreto, la masa presente en el Espardal es producto de las
repoblaciones efectuadas en la cuarta mitad del siglo XX, como lo demuestra los
trabajos de tratamientos selvícolas realizados en 1990 en el monte consorciado
M - 2008 por la empresa CEIFRA, S.A. (Centro de Ingeniería Forestal) sobre 90
Has. de pino joven de repoblación. Posteriormente se han
realizado nuevas repoblaciones con especies propias de la zona, siendo los
daños causado en el terreno de asiento mayores que el resultado obtenido. Las
pocas especies de Quercus que han sobrevivido están enanizadas o con
escaso desarrollo, contrastando con las especies que a su lado han nacido de
forma espontánea. El empeño de la
Comunidad de Madrid de seguir con sus actuaciones, contrasta con las palabras
que el 14 de abril de 2008 pronunció su Director General de Medio Ambiente
(Allué-Andrade Camacho)en la sesión de la Comisión de Medio Ambiente de la
Asamblea de Madrid ante una pregunta realizada por una portavoz de la oposición
“Y me habla usted del valor de la regeneración natural. Mire, yo soy forestal;
efectivamente, donde la naturaleza opera sola, ¡buena gana de meterse!, Es una
pérdida de tiempo y de dinero. El
problema está en que las condiciones de pastoreo ahora mismo en la sierra, las
masas naturales van a evolucionar muy lentamente...” Lo que no viene a ser en este caso, por lo que nos hace pensar que
para la Comunidad es más importante gastar lo presupuestado, que conservar el
bien natural de todos. |